domingo, 15 de mayo de 2011

Capítulo 17 (parte 2) (Por Isis)

Había cerrado los ojos por unos instantes mientras pensaba qué criatura podía ser cuando noté un calor atravesando las heridas de mi pecho. El escozor me hizo sisear pero aún así lo soporté lo mejor que pude. Miré las manos de Airam que aplicaban el método de curación totalmente concentrado y con una mirada cargada de de culpablidad, lo que me hizo sospechar qué es lo que estaba pensando en esos momentos.

-Tú no tienes la culpa, Airam, si no hubiese salido a tirar la basura, probablemente hubieras desaparecido...

-Hubiese preferido desaparecer a esto que te han hecho.

-¿Entonces quién cuidaría de tus hermanos aparte de Artemisa? Parece ser que visitarlos en medio de la noche es unas costumbre que tienes. No podía dejar que tus hermanos no te tuviesen cerca aunque no te pudiesen ver.

-Espero que puedas perdonarme.

-No hay nada que perdonar, yo me metí sola en este asunto. Olvídalo ¿vale?

Airam negó con la cabeza, las heridas se cerraban con rapidez aunque con demasiado dolor y escozor. Cuando ya estuvieron curadas, pasó a las del vientre. Estas, al ser solo unos pequeños agujeros se curaron más rápidamente aunque con igual intensidad de dolor.

-Lo siento...

Me incorporé lentamente mientras miraba los lugares donde antes habían estado las heridas. No había quedado ni una cicatriz.

-Mi turno- le dije acercando mis manos a la herida de su cuello que aún sangraba.

Concentré todo mi poder curativo para transmitirlo a la herida y poco a poco fue cerrándose.

Una vez completamente curado, me fijé en que tenía la camiseta manchada de sangre por lo que fui a la cocina a por un paño mojado con el que limpiar la mancha.

Airam, por alguna razón que no supe identificar aunque lo sospechaba, tenía la mirada baja y entristecida.

Me senté frente a él y cogí la camiseta. La mancha estaba a la altura del corazón ya. Cuando cogí la camiseta y acerqué el paño para limpiarla, mis nudillos rozaron su piel y sentí un calambrazo que me hizo dar todo vueltas. Cerré los ojos y cuando los abrí me vi sentada en una moto que iba a una velocidad estable.

Alguien se agarraba a mi cintura y al mirar, vi al hermano de Airam...

-Ya casi estamos- me dijo él a través del casco que llevaba y yo a pesar de tener otro puesto, logré entenderle.

Asentí.

Estábamos yendo por una carretera de dos carriles en la misma dirección y me sorprendí al ver que un coche rojo venía de frente haciendo eses. Intenté pasarme de carril rápidamente pero tardé demasiado y la moto chocó contra el coche.

Todo fue demasiado rápido, salí disparada de la moto y caí en medio de la carretera. Con dolor, intenté incorporarme y conseguí levantarme pero al mirar de frente, otro coche que intentaba frenar me atropelló lo que hizo que chocara contra el cristal de este haciendo que se rompiera.

Intenté protegerme de los cristales cuando caí al suelo y un gran dolor se apoderó de todo mi cuerpo.

Mis pulmones se negaban a funcionar correctamente y me faltaba el aire. Giré la cabeza a un lado y vi a Ronny tirado en el suelo, inmóvil.

Estiré mi mano intentando llegar a él pero era imposible. La distancia que nos separaba era amplia.

Mi visión se estaba tornando borrosa, no podía respirar, el dolor en mi cuerpo era insoportable, solo quería descansar para no sentir dolor alguno.

-Ronny...- salió de mis labios con voz ahogada y entonces todo se tornó oscuro.

Abrí los ojos mientras tomaba una gran bocanada de aire, asustada. Miré a Airam que también parecía sorprendido y nos apartamos a la vez el uno del otro.

La sorpresa se reflejaba en el rostro de él y supongo que la mía también reflejaría lo mismo. Había visto cómo había muerto.

-Lo vi todo...- susurré.

-¿Todo?- me preguntó él.

Asentí.

-Fue sorprendente...

-¿Qué fue lo que pasó?- sus ojos reflejaban miedo pero a al vez esperanza de poder quitarse un peso de encima.

-No tuviste la culpa, Airam...- comencé a decirle- ibas a una velocidad normal por el carril correcto.

-¿Entonces?

-Fue un coche que venía en dirección contraria, no pudiste apartarte a tiempo. Caíste en la carretera y un coche te atropelló porque no le dio tiempo a frenar- me abracé a mí misma sintiendo aún el dolor desgarrador de la agónica muerte de Airam- noté tu dolor, fue una auténtica agonía, no podía respirar y el cuerpo me dolía demasiado.

Airam miró al suelo y se llevó las manos a la cabeza.

-No fui el culpable, Ronny no está así por mi culpa...- lo miré fijamente y vi las lágrimas escapando de sus ojos sin control- no fui yo... yo no tuve la culpa...

sin poder contenerme me acerqué a él y lo abracé mientras él se desahogaba.

2 comentarios:

  1. Esta muy wapo el capitulo, sobrecogedor jeje sigue asi!!! Besitos
    Adara

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  2. me alegro k te gustara jejeje :D besitos!!!

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