sábado, 16 de julio de 2011

Capítulo 19 (parte 1)

Corrí al salón junto con Airam que dejó a la chica sobre el sofá.
-¿Qué está pasando aquí?- preguntó Ronny siguiéndome- ¿cómo es posible que el hermano al que he perdido por culpa de un accidente está aquí ante mis ojos y que tú lo conozcas?- me miró duramente- ¿qué le hiciste a Ailin? Le has curado la herida de la frente
-Tranquílizate, Ronny, así no puedo explicarte nada- le dije.
-¿Cómo quieres que me tranquilice Artemisa? Tengo la sensación de que todo esto es algo que ha creado mi imaginación y que de un momento a otro me voy a volver completamente loco...
-No te vas a volver loco, por favor, tranquílizate.
La joven se removió en el sofá antes de abrir los ojos.
-Se despierta...- dijo Airam.
Ronny se acercó corriendo para ponerse al lado de la joven que abrió los ojos lentamente. Agarré del brazo a Airam para que ella no lo viese, al menos por el momento y lo miré con enfado.
-No tenías que haber venido, maldita sea ¿ahora qué le digo? ¿Que estás muerto pero que tampoco lo estás? No creerá que somos Ángeles...
-Me asusté cuando lo oí gritar, ¿qué querías que hiciera?
-¿Obedecerme quizás?
-Lo siento.
-Afrodita me va a matar...
-No te hará nada porque la culpa fue mía.
-Eso ya lo veremos cuando nos llame...
Observé a Ronny que acariciaba con suavidad la mejilla de la chica.
-¿Ronny?- preguntó ella confusa- ¿qué ha pasado?
-Te caíste por las escaleras...- le dijo él- ¿cómo te sientes?
-Confusa... me duele la cabeza...
-Te diste un buen golpe.
Ella se incorporó y lo miró.
-¿Cómo he llegado aquí? ¿Y tu silla?
-Ya no me hace falta- dijo Ronny sonriendo.
La joven parpadeó.
-¿Qué? ¿Cómo que no te hace falta?
Él se levantó, sonriendo y la ayudó a levantar.
-Vuelvo a caminar, Ailin. Por fin puedo volver a andar.
Ella lo miró de arriba abajo sin poder creérselo y luego sonrió con lágrimas resbalando por sus mejillas.
-Estás de pie...- logró decir ella.
-Sí...
Ailin se lanzó a sus brazos llorando de alegría mientras él sonreía con cariño y con felicidad. Era la primera vez que lo veía sonreír así aunque luego nos miró tanto a Airam como a mí.
-Ahora quiero que me expliquéis que está pasando...
Ailin giró la cabeza para mirarnos y miró a Ronny, sorprendida.
-Ronny... tu... tu hermano...
-Sí, parece ser que está vivo.
-Pero...
-No creo que a Ailin le guste oír lo que pasa así que será mejor que se vaya- dijo Airam mirando a la chica.
-¿Por qué?- preguntó él.
-Es lo mejor, no creo que sea bueno que más gente sepa lo que pasa.
Ailin miró a Ronny.
-Puedo irme, te llamaré luego...
Él la miró con amor y sentí mucha envidia de repente. Se los veía tan bien. Algo dentro de mí se resquebrajó y me entraron unas ganas locas de llorar al saber que yo nunca podría ser feliz con nadie puesto que soy una Ninfa de los Cielos y mi único futuro es salvar a la humanidad de los Caídos o irme al Más Allá.
Cerré los ojos y giré la cabeza mientras ellos se despedían entre besos y abrazos de amor.
La oí marchar y fue cuando volví a abrir los ojos, una lágrima corrió por mi mejilla que rápidamente me limpié para acercarme a Ronny. Airam también se acercó y todos nos sentamos en el sofá.
-¿Ahora me vais a decir qué pasa?
-Claro que sí- dijo Airam- yo en realidad sí estoy muerto, Ronny.
-Entonces, ¿por qué te veo?- le tocó un brazo- mi mano no traspasa tu cuerpo por lo que me dice que no eres un fantasma... ¿qué eres entonces?
-Es un Ángel- dije yo.
Ronny me miró, sorprendido y luego soltó una carcajada.
-Ya... un Ángel.
-Es la verdad, Ronny- dijo Airam- al parecer los Ángeles y las Ninfas de los Cielos somos gente que ha muerto en circunstancias muy dolorosas como lo que me sucedió a mí... no tuve la culpa de nada, la culpa fue un coche que venía en dirección contraria- dijo él sonriendo.
-¿Un Ángel? Es imposible.
-Es totalmente posible, yo soy una Ninfa de los Cielos- dije mostrando una media sonrisa- me han encargado cuidaros a ti y a tu hermano Stefan.
-Entonces tú eres algo así como un Ángel de la Guarda.
-Así nos llamáis, sí- dije yo mirándolo a los ojos- aunque no es que seamos guardianes porque entonces estaría todo el día encima de vosotros, más bien somos protectores. Tengo que teneros vigilados pero sin que os enteréis del todo.
-Entonces la noche que yo te vi con alas...
-Era cierto- le interrumpí- lo siento...
-No me lo puedo creer, de verdad, estoy intentándolo pero es una locura. Primero me recupero milagrosamente y puedo andar, ahora veo a mi hermano muerto que resulta que es un Ángel, ¿no es para volverse loco?
-Un poco sí, la verdad- dijo Airam sonriendo y abrazando a su hermano- llevaba tiempo culpándome por lo sucedido porque no lo recordaba hasta esta mañana... no fui yo quien falló en el accidente.
-Nunca te culpé de nada, sabía que no podías haber sido tú aunque yo tampoco lo recordara- dijo Ronny- ¿tú me has curado?
Asentí levemente.
-Pero no fui yo sola... tu hermano por las noches también aplicaba un poco de curación ya que se sentía culpable de tu situación.
-Gracias a ambos.
-Stefan se pondrá feliz cuando te vea pero no puedes decirle que yo estoy, por decirlo de alguna forma, de cuerpo presente- dijo Airam.
-¿Por qué no? Él también debería saberlo, lo pasa mal porque no te tiene para que le des consejos cuando lo necesita, eras su apoyo y está bastante jodido. Tuvo problemas con su novia a la que dejó por ser demasiado celosa pero le jodió bastante.
-No puedo mostrarme ante él también, quizás ahora mismo los de arriba- dijo señalando hacia el techo- estén buscando un castigo para mí por haberme descubierto ante ti.
-No pueden hacerte nada, no te lo mereces.
-Eso díselo a Afrodita y a Hermes- dije yo sarcásticamente.
Ronny me miró.
-Tienes que impedirlo.
-Ojalá pudiese pero seguro que yo también recibiré un castigo.
-¿Tú? ¿Por qué?
-Porque tenía que haber evitado que vieras a tu hermano y que me vieras curar a Ailin.
-Son muy crueles...
-Tienen que ejercer justicia, no les queda otro remedio. De todas formas, serán castigos leves o eso espero- de repente mi móvil comenzó a sonar y me mordí el labio antes de sacarlo del bolsillo de los pantalones- son ellos- dije mirando a Airam.
-Es mejor que lo cojas, cuanto antes, mucho mejor- dijo Airam.
Asentí y descolgué.

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